Tras un primer día dedicado a la visita de campo y a la excursión hasta el nacimiento de Río Grande, era turno de poner en común las
impresiones de los distintos miembros del equipo (en el Festival a los grupos
de trabajo les llaman oficinas). Durante la sesión de trabajo matinal nos
reunimos en una de las tres habitaciones de la «Casa da cidade»: Este edificio
ha sido ocupado expresamente para el festival a través de una cesión temporal y
su acondicionamiento está a cargo una de las oficinas de la «casa». Su trabajo
tras un solo día ya era notable: encontramos los espacios vacíos de la vivienda
con material de oficina, varios ordenadores Mac de sobremesa que contrastaban
fuertemente con mobiliario tradicional. También habían dispuesto varios elementos
domésticos que creaban un ambiente de confort y de cotidianeidad muy especial.
Una vez que nuestro equipo se reunió con las tres nuevas
incorporaciones y con el grupo de niños (crianças)
que nos acompañaron en nuestra excursión del día anterior, Christiano Ottoni,
el otro coordinador de nuestra oficina experto en cuestiones ambientales, fue
explicando el recorrido mientras nos daba una estupenda clase sobre ríos,
edafología y las Áreas de Protección Permanente (APP, una figura legal
brasileña que determina las restricciones sobre los cauces de los ríos).








