Por Adolfo Estallela
A finales de julio el Ayuntamiento de Madrid hizo público un informe
preliminar para la redacción de un Plan Estratégico de Cultura (PECAM, plan
en PDF) en torno al cual abría un proceso de consulta. Desde entonces se
han sucedido los contactos con profesionales y distintos espacios de discusión
públicos y privados. El viernes 19 de octubre en Medialab Prado/Intermediae/Matadero
Madrid organizaron una sesión
de trabajo completa sobre el PECAM. Tras una conferencia inicial por la
mañana varias mesas paralelas trabajaron por la tarde en Intermediae con la
intención de elaborar una propuesta para presentar en el proceso de consulta.
Lo que sigue es la relatoría de la mesa convocada bajo el título «Proyectos de
gestión ciudadana de solares públicos» (el texto de la convocatoria, al final). Mauro Gil-Fournier ha publicado otra
en el Vivero de Iniciativas Ciudadanas donde defiende la necesidad de
una ciudadanía creativa (nada de clases creativas).
La conclusión principal de la mesa fue abrir un
espacio/plataforma de trabajo permanente sobre los procesos de participación
ciudadana en la gestión de lo público. El objetivo que se maneja para la
plataforma es promover y apoyar el desarrollo de estos procesos. Como primera
acción se decidió convocar una nueva reunión el martes 30 de octubre a las
18 en Intermediae (Matadero Madrid) y abrir un grupo de correo.
- Discutir cómo articular una plataforma de trabajo estable sobre proyectos ciudadanos de gestión de lo público y
- Elaborar una propuesta sustantiva en torno a ese asunto para proponer en el proceso de consulta del PECAM.
Dicho esto, la mesa discutió las problemáticas que el
desarrollo de este tipo de proyectos encuentran y las generadas en torno al
PECAM. Se señaló el peligro de que la administración pueda instrumentalizar el
proceso de consulta que se realiza pero se evidenció también que la reunión era
una constatación de que ese proceso y las acciones generadas en torno a él
están propiciando encuentros y la posibilidad de generar espacios compartidos
de trabajo que ahora comienzan a explorarse. Hay un superávit de iniciativas
ciudadanas, se dijo, pero falta la creación de sinergias entre ellas. Y aunque
el PECAM constituye un marco estrictamente del área cultural se señaló la
necesidad de que la plataforma de trabajo trascendiera ese dominio, que
pensemos en toda la ciudad y que no la pensemos únicamente desde la perspectiva
de los proyectos artísticos.
Participaron unas 15 personas en la mesa «Proyectos
de gestión ciudadana de solares públicos», algunas de ellas participantes en
varios proyectos de gestión ciudadana, entre ellos La Tabacalera de Lavapiés,
El Campo de Cebada, el Mercado de Montamarta y el proyecto VdB, entre otros. La
discusión sustantiva de los proyectos permitió evidenciar las dificultades de
llevarlos a cabo, el conocimiento que resulta necesario movilizar, la
relevancia de las infraestructuras materiales, el oportunismo de los contactos
y la oposición habitual en el ayuntamiento que, sin embargo, gracias a
contactos oportunos se puede salvar. Quedó claro que el ayuntamiento en
particular, y la administración en general, no son instituciones homogéneas, tienen
matices, diferencias y fracturas a través de las cuales es posible sacar
adelante proyectos de participación ciudadana.
Mercado de Montamarta: Montamarta es un mercado localizado
en el barrio de San Blas que fue okupado
meses atrás y desalojado posteriormente. Un grupo de vecinos ha forjado el
apoyo de diversas asociaciones y de la FRAVM para proponer un proyecto
inspirado en otros como el Campo de Cebada. Actualmente han logrado la cesión
por parte del ayuntamiento por cuatro años además de una financiación inicial
con cargo a los planes de barrio que irá destinada a la remodelación del
mercado. Su propuesta pasa por no cobrar por las actividades que realicen. El
dinero de la financiación inicial irá destinado a pagar Internet, agua, luz.
Una vez que se forme el convenio con el ayuntamiento la idea es extender el
proyecto y ayudar a otros espacios a desarrollar proyectos similares, dice una
de las participantes.
VdB: Barrio Virgen de Begoña. Han hecho allí un proyecto con
la plataforma Paisaje Transversal.
Campo de Cebada: El Campo de Cebada tiene una
subvención inicial de 40.000 euros, destinada a un acondicionamiento inicial y
a pagar agua y electricidad posteriormente. El proyecto surge en gran medida
por el contacto con una periodista que convoca una reunión crucial en el inicio
y que les pone en la pista de cuál es el área de gobierno responsable del campo
dentro del ayuntamiento. En el Campo de Cebada, nadie tiene que pedir permiso
para hacer cosas.
Huertos urbanos: Hay unos 20 huertos que quieren
montarse y el ayuntamiento no les concede autorización. Sólo hay 4 huertos
legalizados en Madrid: Colegio Siglo XXI, Esta es una plaza, Tabacalera y Campo
de Cebada. Algunas ideas que hay para desarrollarlas es aprovechar espacios que
no se conocen, entre vías, espacios que no están registrados. En Begoña los
huertos han ocasionado algunas controversias por su potencial impacto
ambiental. En Barcelona hay una red de 12 huertos urbanos. Y allí, estos
constituyen espacio de enorme valor para las personas mayores, para sentirse
útil, para salir de casa… En Málaga, El caminito es una asociación que surge
del 15M y a la que le ceden un espacio para un huerto. Un solar de unos 1.500
metros cuadrados.
Cesiones e infraestructuras: Un problema central que
se identificó en estos proyectos se refiere a las infraestructuras básicas:
electricidad, agua, recogida de basuras. ¿Quién las paga o las debiera pagar en
este tipo de proyectos? Si corren a cuenta del ayuntamiento se señaló que ante
las limitaciones presupuestarias eso constituye una limitación. Se señaló que
no es posible desarrollar proyectos ciudadanos sin un apoyo mínimo para el
despliegue de las infraestructuras necesarias. Dicho esto, siempre es posible
implementar estas de manera imaginativa: ¿cómo se puede legalizar que algunos
proyectos puedan tomar agua de riego, por ejemplo de las fuentes? Y de ahí se
sugirió si acabo es necesario dotar de nuevas infraestructuras a la calle, muy
diferentes de las actuales: ¿debería haber enchufes, agua, etc.? Y quizás
incluso una revisión de los estándares que actualmente se usan para las
infraestructuras urbanas. Se planteó como gran pregunta si es posible la cesión
pública de un espacio sin habilitarlo con las infraestructuras básicas.
Legalidad: Se discute la posibilidad de okupar en
algunas ocasiones. Tal es el comienzo de Montamarta y Esta es una plaza. La
okupación como mecanismo para el desencadenamiento de una negociación. En el
contexto de esa discusión se clarifica la necesidad de distinguir entre
legalidad y legitimidad. No todo lo ilegal es ilegítimo. Se señala la
relevancia que tiene la titularidad del espacio público y cómo en ocasiones no
es necesario que cambie la titularidad (desde la administración a la nueva
asociación que gestione el espacio). Una última sugerencia: considerar la
posibilidad de generar excepciones legales transitorias para espacios
temporales que quizás no han de cumplir estrictamente toda la legalidad en
cuanto a exigencias infraestructurales, etc. ¿Es posible hacer un agujero en la
legalidad? Por ejemplo, en Montamarta les establecen unas condiciones para la
cesión: seguro, calefacción, agua caliente, agua fría, baño con acceso para
minusválidos, etc. cuando te exigen cumplir unas normativas entonces es lógico que
les pidas dinero. Si no fuera por esas exigencias podrían salir adelante de
manera más rápida y sencilla.
Ayuntamiento: Es necesario contar con diversas áreas
del ayuntamiento para la elaboración de los protocolos. Has de poner a mucha
gente a tu favor para los proyectos y a menudo el ayuntamiento sistemáticamente
dice que no, pero hay personas que si consigues dar con ellas en urbanismo o en
la policía ayudan a que el proyecto salga adelante. Y una vez que haces esos
contactos, puedes contar con ellos en ocasiones posteriores. El político suele
oponerse a la intervención en el espacio público y si no hay voluntad política
los proyectos no salen, pero tendremos que luchar por ello: «yo
creo en la construcción del espacio público». El ayuntamiento tiene mucho
miedo al ciudadano. Cuando alguien escribe diciendo que una farola o una
papelera, dicen «¡uy!, madre mía, eso hay que quitarlo…».
Tenéis cabeza de sobra para hacer estas cosas, más que en todo el ayuntamiento.
Los protocolos del ayuntamiento son muy cerrados y nadie osa romperlos.
¿Público?: Cuestionamiento sobre las diversas formas de lo
público. Diferencias entre espacio público de la calle, espacio público de
solares y edificios públicos. Diferente nivel de exigencia para cada uno
(responsabilidad civil, etc.) ¿Qué tipo de espacio público es por ejemplo El
Campo de Cebada?, un espacio que quiere ser público y por lo tanto el
ayuntamiento ha de cuidarlo como tal: limpiarlo por ejemplo. Que el metro
cuadrado de El campo de cebada no cueste menos al Ayuntamiento que el de Tirso de Molina.
Modelos de gestión: Se señala la necesidad de pensar
los modelos de gestión actuales de lo público y la posible diversidad de
modelos de gestión ciudadana. La capitalización de la interlocución del
Ayuntamiento con las asociaciones de vecinos parece un problema. ¿Es necesario
generar otros actores, no sólo las asociaciones de vecinos, capaces de hablar
en nombre del barrio?
«Proyectos de gestión ciudadana de solares públicos» (convocatoria inicial): Madrid está repleto de espacios vacíos sin vida ni
interior que podrían ser reavivados gracias a la gestión colectiva ciudadana.
Algunos proyectos de los últimos años dan cuenta de la capacidad de los
vecinos/as para tomar parte en la producción de ciudad de una manera innovadora
mediante la gestión de solares y dotaciones públicas (Esta es una plaza, La
Tabacalera de Lavapiés, El Campo de Cebada, etc.). La presente mesa pretende
abrir un espacio de discusión que se prolongue en el tiempo sobre las formas de
gestión ciudadana de los espacios públicos y los mecanismos para articular la
relación con la administración. Un debate que nos sitúa ante nuevas
oportunidades para la expansión ciudadana del espacio público y la articulación
de otras formas de ciudadanía. Pretendemos identificar los aspectos fundamentales
en el desarrollo de estas iniciativas y proponemos como uno de los objetivos
iniciales la elaboración de un protocolo o guía para sacar adelante proyectos
de gestión ciudadana de espacios públicos. Porque creemos que hay otra manera
de asolearse en la ciudad. La Guía
de Vacíos Urbanos Autogestionados elaborada por Todo por la Praxis es una
buena referencia inicial para situar el debate.
Adolfo Estallela trabaja como antropólogo, a medio camino
entre la antropología y los estudios sociales de la ciencia y la tecnología. http://www.estalella.eu
Este artículo fue originalmente publicado en http://www.prototyping.es
Créditos de las imágenes:
Imagen 1: La Tabacalera de Lavapiés (fuente: La Tabacalera)
Imagen 2: Fiestacción en Virgen de Begoña, actividad del proceso VdB (fuente: Gonzalo Martín).
Imagen 3: Sesión de trabajo sobre el PECAM en Matadero Madrid el 19 de octubre de 2012 (fuente: Vivero de Iniciativas Ciudadanas).


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