Carlos Verdaguer Viana-Cárdenas
Decir que Daniel Blanchard jugó un papel fundamental de vínculo entre el grupo de acción y pensamiento Socialismo o Barbarie (S o B) y la Internacional Situacionista (IS), o lo que es lo mismo, entre Cornelius Castoriadis y Guy Debord, en un momento clave para ambos grupos de pensamiento y acción, contribuyendo sin duda al viraje decidido de la IS desde el ámbito de la vanguardia artística hacia el abiertamente revolucionario, debería bastar para situar su nombre en un lugar prominente en la historia de la contestación al sistema. Pero es que, además, Blanchard es autor de uno de los textos más lúcidos y oportunos que se han escrito sobre Debord, Guy Debord, en el ruido de la catarata del tiempo, en un momento en que proliferan los textos inanes sobre este pensador y activista francés convertido en exquisito material de moda culta, así como de otros textos igualmente brillantes por su claridad sobre aquella asombrosa experiencia de pensamiento en libertad y a contracorriente que fue el grupo Socialismo o Barbarie, impulsado por Cornelius Castoriadis y Claude Lefort y del que formaron parte el propio Blanchard y su compañera Hélène Arnold.














